Era nuestro último día en la Veta, las estrellas brillaban en el cielo, y nosotros charlábamos al rededor de una hoguera. Alec había hecho la cena y Zoe la había ayudado, así que no estaba tan mala como de costumbre... Arlet y yo estábamos uno frente a el otro, mirándonos sonrientes.
-Suerte con lo de mañana, la vamos a necesitar... - Dijo Ryu
-Yo no necesito suerte, a mi me llega con mis espadas - Dijo Zoe orgullosa
-Ves yo estoy de acuerdo con la enana esta, con mi navaja me basto y me sobro... - Dimitry me miraba sonriente, me daban escalofríos al ver sus ojos gélidos enfocados hacia mi cicatriz de la cara.
-Ryu por que siempre llevas esa cazadora? - Se lo pregunté intentando cambiar de tema, el siempre llevaba una cazadora de cuero negro con dragones cosidos de color rojo en la espalda - Me da suerte, mi nombre significa dragón, de ahí el por que de los dragones cosidos a la espalda, Arlet el pañuelo rojo de la muñeca, yo mi cazadora... y tu Juliette?
-Yo no creo en la suerte...
-Ya somos dos - Dijo Black
-Io credo in Dio
-Si Dios exsistiese el mundo no estaría así
-Se Dio permette, por algo é - Alec había sido monaguillo, pero lo había cambiado por sus dos mayores vicios, el tabaco y las mujeres.
Poco a poco la gente se iba llendo.
-Siempre es bueno creer en algo, - Dijo Ryu poníendose de cuclillas delante de Juliette y regalandole una flor.
-Yo creo en el amor... - Dijo tímidamente, mientras se ponía un mechón tras la oreja.
Todo el mundo se había ido, solo quedábamos Arlet y yo, me acerqué y me senté en su regazo, el me rodeó con sus brazos y me dio un beso en el pelo. El cielo brillaba iluminado por las estrellas, me sentía protegida entre sus brazos, sentía que el mundo giraba solo a nuestro al rededor y de nadie más.
-Tengo miedo- Me dijo Arlet.
-Por que? Sabes defenderte, no te pasará nada.
-Si no és por mi, es por ti princesa. - Me levanté y me puse frente a el cogiéndole de las manos.
-Ven conmigo
Fuimos atravesando caminos bajo la luz de la luna, de la mano agarrados llegamos al lago donde tan mal lo había pasado aquel día, pero junto a el todo se me había olvidado.
-Es nuestra última noche, hay que aprovecharla
-Tienes razón -Me dijo mientras me cogía en brazos y corría hacia el agua.
Pasamos horas, quizás toda la noche, ya no me acuerdo... Solo sé que reíamos y nos besábamos como si hubiéramos pasado toda una vida sin vernos. Ya estaba amaneciendo cuando nos dimos cuenta de que quizás lo mejor era que volviésemos a nuestras tiendas.
-Princesa no te olvides de hacer el equipage
-vale
-Y no te olvides de llevar algo que te de suerte
-Ya
-Ah y no te olvides de...
-De que no me tengo que olvidar ahora?
-No te olvides de... de que te quiero, eso no lo hagas nunca - Acto seguido me besó, como no lo habían hecho nunca y al rozar mis labios con los suyos el mundo se paró bajo nuestros pies.
Un mundo dividido en dos, ricos o pobres, a los cuales solo usan como conejillos de indias o trabajadores, pero ya es hora de que las cosas cambien. Un rencuentro entre dos personas es lo que cambiara el curso de la historia. Tienen 100 razones para luchar, pero en que vando?
jueves, 10 de octubre de 2013
lunes, 7 de octubre de 2013
CAPITULO 17 - Una muerte inminente
Habían pasado tres meses. En este tiempo había aprendido a defenderme... Zoe me enseñó a usar las espadas, Juliette los cuchillos, Ryu kung fu, y Arlet el resto. Dimitry no volvió a molestarme, cuando nos cruzábamos me miraba con mirada de asesino, pero supongo que también yo a el... Black iba un poco por libre. Teníamos un plan para invadir Dómino, abrir las fronteras y suministrar a los dos lados lo que necesitaran. Por eso me necesitaban a mi, yo sabía cosas que ellos ignoraban, como por ejemplo donde estaban las claves de acceso al módulo central, como era la ciudad, sus puntos débiles etc.
Ryu me explicó en plan: "Atravesaremos la frontera, como tantas otras veces, eso no supone demasiado esfuerzo ni peligro. Una vez dentro, tendremos que conseguir las claves de acceso al módulo central - El módulo central era una especie de campo de energía que estaba situado a las afueras de la ciudad, dentro de una fábrica llena de drones, trampas y vigilancia... - Esas claves sirven para manejar toda la energía de Dómino, si inavilitamos eso, también acabaremos con la luz, drones, robots, armas eléctricas etc. En resumen, estaremos en igualdad de condiciones, tanto os de la Veta como os de Dómino, la única diferencia es que nosotros llevamos preparándonos para esto años. Las claves son 4, cada una de ellas la guarda un hombre distinto, 1-El presidente Rush 2-El comandante del ejército 3-El delegado de defensa y tecnología y 4-El famoso científico Clawson, el inventor de el módulo. Cuando hallamos conseguido los códigos tendremos que entrar en la fábrica, yo entiendo de informática, asi que me encargaré de introducir los códigos y destruir el sistema."
Era simple y claro, coger 4 códigos y meterlos en una fábrica, pero también envolvía mucho riesgo, por eso se había escogido a los mejores hombres.
Mañana nos pondríamos en marcha, hacia una muerte inminente.
Ryu me explicó en plan: "Atravesaremos la frontera, como tantas otras veces, eso no supone demasiado esfuerzo ni peligro. Una vez dentro, tendremos que conseguir las claves de acceso al módulo central - El módulo central era una especie de campo de energía que estaba situado a las afueras de la ciudad, dentro de una fábrica llena de drones, trampas y vigilancia... - Esas claves sirven para manejar toda la energía de Dómino, si inavilitamos eso, también acabaremos con la luz, drones, robots, armas eléctricas etc. En resumen, estaremos en igualdad de condiciones, tanto os de la Veta como os de Dómino, la única diferencia es que nosotros llevamos preparándonos para esto años. Las claves son 4, cada una de ellas la guarda un hombre distinto, 1-El presidente Rush 2-El comandante del ejército 3-El delegado de defensa y tecnología y 4-El famoso científico Clawson, el inventor de el módulo. Cuando hallamos conseguido los códigos tendremos que entrar en la fábrica, yo entiendo de informática, asi que me encargaré de introducir los códigos y destruir el sistema."
Era simple y claro, coger 4 códigos y meterlos en una fábrica, pero también envolvía mucho riesgo, por eso se había escogido a los mejores hombres.
Mañana nos pondríamos en marcha, hacia una muerte inminente.
sábado, 5 de octubre de 2013
CAPITULO 16 - Clases prácticas
Lo odiaba! Siempre hacía eso cuando estaba enfadada, se ponía a hacerme cosquillas y yo no podía evitar reírme... Al final acabó agarrándome por la barriga y yo pegando mi espalda en su pecho desnudo, yo cogiéndole de las manos y sonriendo como cuando éramos pequeños.
-Tendré que tomar otra medida más - Me susurró al oído. Tiró de mi y me dio una vuelta bruscamente, dejándome con mi frente pegada a la suya. Sacó la pistola que llevaba y me la colocó entre las manos. - Te va a hacer falta utilizar esto, si no quieres que lo de tu cara vuelva a ocurrir. Por aquí alguien de Dómino llama demasiado la atención...
Se dirigió hacia el montón de latas agujereadas para tratar de buscar una ilesa, dejándome a mi con un arma entre las manos. Cuando la hubo encontrado colocó la lata sobre una piedra.
-Trata de darle - Debía de estar a unos 15 metros de mi, lo cual ya me parecía el infinito. Arlet se acercó y se quedó tras de mi.
Disparé.
No se a donde fue a parar la bala, pero desde luego a la lata NO. Arlet se estaba partiendo de la risa, así que disparé tres veces mas, pero no acerté ni una.
-Haber princesa, los pies alineados, el derecho hacia delante, y el otro un poco mas atrás... Inclínate un poco hacia delante. Un poco, no hace falta que te curves ante mi jajajaja- Me empujó ligeramente hacia delante. - Y ahora, pon el codo derecho recto. Luego fíjate en que la pistola apunte exactamente al objetivo, que la mira trasera esté alineada con la lata... Estas lista?
-Si
-Bien, pues ahora aguanta la respiración y cuando expires, entonces aprieta el gatillo, hazlo despacio, para así no perder la puntería, y mantenlo apretado hasta ver la bala en su objectivo.
-Vale - Me concentro, pongo un pie mas adelantado que otro, el codo recto, apunto, aguanto la respiración y... No le doy!! Estuve apunto, pasó rozando la piedra, pero aún así no le dio - Esto es un asco!! Hice todo lo que me dijiste...
Arlet se acercó a mi, me quitó la pistola de las manos y en un abrir y cerrar de ojos ya le había dado de lleno a la lata.
-No ha estado del todo mal,- Me dijo mientras inspeccionaba la pistola - hay que tener en cuenta el viento, la adrenalina, eres novata etc. Casi le das, eso ya es un progreso - dijo guiñándome un ojo.
-Tendré que tomar otra medida más - Me susurró al oído. Tiró de mi y me dio una vuelta bruscamente, dejándome con mi frente pegada a la suya. Sacó la pistola que llevaba y me la colocó entre las manos. - Te va a hacer falta utilizar esto, si no quieres que lo de tu cara vuelva a ocurrir. Por aquí alguien de Dómino llama demasiado la atención...
Se dirigió hacia el montón de latas agujereadas para tratar de buscar una ilesa, dejándome a mi con un arma entre las manos. Cuando la hubo encontrado colocó la lata sobre una piedra.
-Trata de darle - Debía de estar a unos 15 metros de mi, lo cual ya me parecía el infinito. Arlet se acercó y se quedó tras de mi.
Disparé.
No se a donde fue a parar la bala, pero desde luego a la lata NO. Arlet se estaba partiendo de la risa, así que disparé tres veces mas, pero no acerté ni una.
-Haber princesa, los pies alineados, el derecho hacia delante, y el otro un poco mas atrás... Inclínate un poco hacia delante. Un poco, no hace falta que te curves ante mi jajajaja- Me empujó ligeramente hacia delante. - Y ahora, pon el codo derecho recto. Luego fíjate en que la pistola apunte exactamente al objetivo, que la mira trasera esté alineada con la lata... Estas lista?
-Si
-Bien, pues ahora aguanta la respiración y cuando expires, entonces aprieta el gatillo, hazlo despacio, para así no perder la puntería, y mantenlo apretado hasta ver la bala en su objectivo.
-Vale - Me concentro, pongo un pie mas adelantado que otro, el codo recto, apunto, aguanto la respiración y... No le doy!! Estuve apunto, pasó rozando la piedra, pero aún así no le dio - Esto es un asco!! Hice todo lo que me dijiste...
Arlet se acercó a mi, me quitó la pistola de las manos y en un abrir y cerrar de ojos ya le había dado de lleno a la lata.
-No ha estado del todo mal,- Me dijo mientras inspeccionaba la pistola - hay que tener en cuenta el viento, la adrenalina, eres novata etc. Casi le das, eso ya es un progreso - dijo guiñándome un ojo.
viernes, 4 de octubre de 2013
CAPITULO 15 - Italia
Ya había conocido a Black, Ryu, Zoe y juliette, solo me faltaban dos. Los encontramos en un claro del bosque compitiendo haber quien cababa con mas latas en el menor tiempo posible. Al moreno se le encasquilló la pistola mientras que el otro no falló una, tenía una puntería increíble...
-Joder, puto tramposo de mierda!!! Arlet tu lo has visto, y tu también verdad preciosidad?
-Non é colpa mia, se la vostra pistola non está bene, se il fuccile é roto non é colpa mia... - Decía eso con un terrible acento italiano y haciendo un montón de ademanes mientras fumaba un cigarrillo.
-Rico- Dijo Arlet dirigiéndose al morenito - no sabes si Arlet es el culpable.
-Vete a tomar por por culo, claro que ha sido el.
Ese tal Rico era de origen sudamericano, pero había vivido en Italia, aunque no tuviera nada de acento... Era mulato, de pelo negro y ojos marrones, era de estatura media igual que el apuesto Alec, el era rubio con un peinado similar al de Ryu, le caían algunos mechones por la frente lo que hacía que te fijaras en sus ojos azules. Tenía un restaurante italiano en la toscana, era mal cocinero, doy fé de ello, asi que no le venía demasiada gente, pero Rico era su cliente habitual, el cenaba pizza y hablaba de su vida, mientras Alec escuchaba en silencio fumando con la silla posicionada hacía la calle, desde la que se veían las luces de Italia, mirando al infinito pasaban las horas. Se habían convertido en grandes amigos a pesar de estar siempre discutiendo por tonterías, los dos eran expertos en perder los nervios, y Rico era todo un aficionado a soltar tacos, a Alec no le gustaba, pero ya lo había dado por perdido. Todos los veranos hacían un viaje juntos y por casualidad encontraron el refugio, era difícil de encontrar pero esos dos méteme en todo lo habían encontrado. Se les dijo que les dejarían quedar pero tendrían que guardar silencio sobre aquello. Al principio eran los cocineros, pero al ver que no era lo suyo decidieron enseñarles otras alternativas, resultaron ser todo un portento con las pistolas, y ellos utilizaban sus dones para impresionar a las mujeres, pero llegado el momento eran unos excelentes guerreros.
Después de eso Rico se fue.
-Por cierto te presento a Sofía- Le gritó Arlet
-Hola- Dijo de mala gana.
Alec se acercó a paso tranquilo con una mano en el bolsillo y echándose el pelo para atrás, acto seguido me la extendió para que se le estrechara.
-Un piacere señorina. Il mio nome é Alec.
-Sofia
-Voy buscare a il mio estúpido amigo ah. Ciao amore.
Nos quedamos solos Arlet y yo en aquel claro, el estaba con las manos en los bolsillos encogido de hombros frente a mi sonriendo, y yo de brazos cruzados y de morros por el tema de mi cara.
-No te pongas así- Me soltó mientras sonreía - Estar mas guapa con una sonrisita.
-No pienso reírme si no tengo motivos para ello!
-Oh dios mio!!! Tendré que tomar medidas entonces... medidas drásticas - Se fue acercando a mi y ahora estaba apoyado en mis hombros mirándome de frente - Pero medidas drásticas para que sonrías no por lo otro jajajaja
Empezó a hacerme cosquillas como un loco... Sabía que era mi punto débil y yo no podía hacer nada para impedir reírme a pesar de lo orgullosa que era.
jueves, 3 de octubre de 2013
CAPITULO 14 - Tokio
Ya había visto a el primer alto mando, black. A los siguientes que me presentó fueron a Ryu, Juliette y Zoe. Juliette y Zoe eran hermanas, Zoe era la pequeña, las separaban dos años de edad. eran totalmente diferentes, Juliette era morena tirando a pelirrojo, pero muy oscuro, con un lisísimo pelo por debajo de los hombros, tenía los ojos verde oscuro, era alta y con pecas por la cara. Zoe tenía pelo rubio por la cadera y ondulado, sus ojos eran azul claro y de mediana estatura. Sus caracteres eran contrarios igualmente, Zoe divertida, bromista, sonriente y liberal, no sabía estarse quieta en el mismo sitio más de dos minutos y de un carácter tremendamente impulsivo, como yo, en cambio Juliette era paciente, fría y calculadora, costaba sacarle tímidas sonrisas y no entendía demasiado bien las bromas de su hermana. Eran de origen francés,sus padres murieron de pequeñas en un accidente de automóvil, así que aprendieron a sobrevivir solas por las calles de Francia, mas adelante emigraron a Tokio, allí conocieron a Ryu, un chico japonés uno o dos años mayor que Juliette, ellos dos estaban bastante unidos. Era mas alto que ella, de pelo negro por debajo de la oreja, que llevaba engominado hacia atrás. Era un jacker informático bastante importante de por allí y las acogió en su piso-bunker al verlas buscando comida en la calle, enseñó a Zoe a usar las espadas ya que era más impulsiva, y a Juliette a usar los cuchillos y el arte del kung fu, lo cual precisaba mas tiempo y práctica. Cuando las bombas estallaron y se enteraron de la resistencia recurrieron a ella, y decidieron unirse. A la pequeña todo el mundo le cogió cariño en seguida, a los otros dos costó mas debido a su carácter cerrado, pero también son buena gente.
miércoles, 2 de octubre de 2013
CAPITULO 13 - Black
Salimos de mi tienda, yo iba con un pantalón de camuflaje, unos botines y la camiseta de Arlet, el llevaba el torso desnudo, otro pantalón de camuflaje y mis mismos botines, aquí al parecer todos los soldados vestían prácticamente igual... Avanzábamos por los caminos franqueados por casas en árboles y puestos de entrenamiento, íbamos mal encarados, con las manos en los bolsillos, el no pretendía hacer nada al respecto de lo que le había pasado a mi cara, ya que alegaba que nada podía hacer. Llegamos a una cabaña.
-Esta es la cabaña de Black, es mi suboficial. Te lo presentaré.
Simplemente asentí de mala gana, entró sin llamar, encontramos a un enorme hombre negro quitándose unos guantes de boxeo, Tenía el pelo recortado haciendo dibujos de dragones, un dragón a cada lado de la cabeza, realmente era el hombre más grande que había visto en mi vida, tenía cara de enfado permanentemente.
- Hola musculitos, que haces por aquí?
-Creía que querrías conocer a...
-Sofía - Intervine yo extendiendo la mano. No me estrechó la mano, me la cogió chocándomela, me arrastró hacia el y chocamos hombro con hombro. - Que hace? -Allí en Dómino no hacíamos estas cosas...
-Se nota que no es de por aquí- Dijo mientras hacía un amago de sonrisa -Pues la informo de que la he saludado. Bueno siento decirle señorita que debo irme a cazar- Esta vez me extendió la mano. Sonreí. - Valla que le pasó en la cara?
-Nada, un tal Dimitry me la rajó y Arlet no pretende hacer nada al respecto... - Dije mientras lo miraba de reojo mal humorada.
-Pero yo evité que te cortara el resto de tu preciosa cara!!!- Replicó.
-No pierdes el tiempo eh chaval, tan cortés como siempre con las mujeres- Mientras decía esto le chocó la mano- Hasta otra Arlet.
-Adiós Hulk.
Nos fuimos y seguimos caminando.
-Como lo conociste?
-Eso fue hace unos años, mi padre acababa de morir, y yo relevé su puesto aquí. El quería que Black formara parte de la resistencia, así que fui a buscarlo. Tenía una especie de rancho en el norte de África. Cuando llegué lo vi, estaba dando de comer a unas 4 o 5 vacas encerradas en un cerco. Me puse frente a el apoyado en la barandilla observándolo.
-Que miras chaval?
-Nada, es un buen negocio esto de aquí?
-Claro que no, es que acaso no lo ves? Hay sequía, hambre y enfermedad, las vacas se mueren, igual que las personas...
-Tengo un negocio para ti.
-Un blanco como tu? Lo dudo...
-Conocías a mi padre
-He conocido a muchos hombres.
-Blue jeans - Ese era su apodo, siempre iba con vaqueros y era de origen inglés. Al decirle esto se enderezó poniendo las manos en el cerco. Estábamos cara a cara, a unos metros de distancia, pero saltó la valla y se acercó a mi.
-Un buen hombre el viejo, ha muerto verdad?
Le dije que si y le expliqué el tema de la resistencia, no se lo creía demasiado, así que colocó cinco latas sobre un trozo de madera, y dijo que quien de los dos las tirará gastando menos balas ganaba, si el ganaba yo me iba y le dejaba en paz, y si no l hacía vendría conmigo.
-Y quien ganó
-El jajajjaja, yo saqué mi pistola y gasté 5 balas, pero el sacó un bazooka y las derrumbó todas de un solo golpe... Pero acabó viniendo, dijo que solo lo hacía por mi padre, pero en el fondo lo deseaba - Me guiño un ojo y no pude evitar reírme.
-Esta es la cabaña de Black, es mi suboficial. Te lo presentaré.
Simplemente asentí de mala gana, entró sin llamar, encontramos a un enorme hombre negro quitándose unos guantes de boxeo, Tenía el pelo recortado haciendo dibujos de dragones, un dragón a cada lado de la cabeza, realmente era el hombre más grande que había visto en mi vida, tenía cara de enfado permanentemente.
- Hola musculitos, que haces por aquí?
-Creía que querrías conocer a...
-Sofía - Intervine yo extendiendo la mano. No me estrechó la mano, me la cogió chocándomela, me arrastró hacia el y chocamos hombro con hombro. - Que hace? -Allí en Dómino no hacíamos estas cosas...
-Se nota que no es de por aquí- Dijo mientras hacía un amago de sonrisa -Pues la informo de que la he saludado. Bueno siento decirle señorita que debo irme a cazar- Esta vez me extendió la mano. Sonreí. - Valla que le pasó en la cara?
-Nada, un tal Dimitry me la rajó y Arlet no pretende hacer nada al respecto... - Dije mientras lo miraba de reojo mal humorada.
-Pero yo evité que te cortara el resto de tu preciosa cara!!!- Replicó.
-No pierdes el tiempo eh chaval, tan cortés como siempre con las mujeres- Mientras decía esto le chocó la mano- Hasta otra Arlet.
-Adiós Hulk.
Nos fuimos y seguimos caminando.
-Como lo conociste?
-Eso fue hace unos años, mi padre acababa de morir, y yo relevé su puesto aquí. El quería que Black formara parte de la resistencia, así que fui a buscarlo. Tenía una especie de rancho en el norte de África. Cuando llegué lo vi, estaba dando de comer a unas 4 o 5 vacas encerradas en un cerco. Me puse frente a el apoyado en la barandilla observándolo.
-Que miras chaval?
-Nada, es un buen negocio esto de aquí?
-Claro que no, es que acaso no lo ves? Hay sequía, hambre y enfermedad, las vacas se mueren, igual que las personas...
-Tengo un negocio para ti.
-Un blanco como tu? Lo dudo...
-Conocías a mi padre
-He conocido a muchos hombres.
-Blue jeans - Ese era su apodo, siempre iba con vaqueros y era de origen inglés. Al decirle esto se enderezó poniendo las manos en el cerco. Estábamos cara a cara, a unos metros de distancia, pero saltó la valla y se acercó a mi.
-Un buen hombre el viejo, ha muerto verdad?
Le dije que si y le expliqué el tema de la resistencia, no se lo creía demasiado, así que colocó cinco latas sobre un trozo de madera, y dijo que quien de los dos las tirará gastando menos balas ganaba, si el ganaba yo me iba y le dejaba en paz, y si no l hacía vendría conmigo.
-Y quien ganó
-El jajajjaja, yo saqué mi pistola y gasté 5 balas, pero el sacó un bazooka y las derrumbó todas de un solo golpe... Pero acabó viniendo, dijo que solo lo hacía por mi padre, pero en el fondo lo deseaba - Me guiño un ojo y no pude evitar reírme.
martes, 1 de octubre de 2013
CAPITULO 12 - Dimitry
Era por la mañana, me desperté y abrí los ojos lentamente, ya no me dolía tanto, pero aún así me seguía molestando. Arlet e había quedado dormido a mi lado, se abrazaba a mi con delicadeza, como si yo fuese su bien más preciado, estaba tan guapo cuando dormía... Me fijé en que tenía tatuadas en la espalda unas enormes alas de querubín, le cubrían prácticamente toda la espalda, eran realmente bonitas. Después de un rato Arlet despertó, me encontraba cara a cara con el, mirándole a sus preciosos ojos color miel, me sonrió.
-Valla, soy un buen cirujano.- Se le notaba satisfecho de si mismo, mientras me inspeccionaba la herida- Esto ya está- Y me dio un beso donde tenía el corte. Me miré al espejo, ya no tenía hinchado el ojo, solo tenía una raja en la cara... aunque estaba perfectamente cosida, no tenía por que quedarme la cicatriz. El coserme la herida no me había dolido tanto como esperaba, tenía razón, no lo había hecho nada mal, aunque aquella herida me recordó el horrible momento que había pasado y borró por completo la sonrisa de mi cara.
-¿Quien era ese hombre? el que me hizo esto me refiero...
- Se llama Dimitry, es ruso y es uno de los nuestros, uno de los que va a realizar la misión con nosotros. Después de lo que hizo lo echaría, pero es quien nos provee las armas, quien las fabrica quiero decir. Cuando hubo el ataque llegó aquí con la espalda destrozada, llena de metralla, le atendimos en seguida. Nos contó que era traficante de armas, que se las vendía a los de Dómino, pero después de lo que habían hecho ya no podría vendérselas mas, nos rogó que lo dejásemos quedar, a cambio el nos suministraría cuantas armas quisiéramos. Aquí a parte de fabricar explosivos también entrena a gente para pelear cuerpo a cuerpo junto con black, (otro del equipo) y de vez en cuando les enseña a crear alguna pistola, granadas etc.
-Y no va a recibir ningún castigo por lo que hizo?
- No, no podemos condenarlo, es uno de los altos mandos y ellos no pueden ser condenados por sus actos, somos 8 altos mandos, Black, Ryu, Rim, Rock, Alec, Rico, Dimitry y yo. Esos ocho somos los fundadores de la resistencia y por lo tanto los altos mandos, las decisiones las discutíamos entre todos, lo cual generaba un tremendo revuelo, así que decidimos nombrar un líder, y yo fui el elegido.
Te presentaré al resto.
-Valla, soy un buen cirujano.- Se le notaba satisfecho de si mismo, mientras me inspeccionaba la herida- Esto ya está- Y me dio un beso donde tenía el corte. Me miré al espejo, ya no tenía hinchado el ojo, solo tenía una raja en la cara... aunque estaba perfectamente cosida, no tenía por que quedarme la cicatriz. El coserme la herida no me había dolido tanto como esperaba, tenía razón, no lo había hecho nada mal, aunque aquella herida me recordó el horrible momento que había pasado y borró por completo la sonrisa de mi cara.
-¿Quien era ese hombre? el que me hizo esto me refiero...
- Se llama Dimitry, es ruso y es uno de los nuestros, uno de los que va a realizar la misión con nosotros. Después de lo que hizo lo echaría, pero es quien nos provee las armas, quien las fabrica quiero decir. Cuando hubo el ataque llegó aquí con la espalda destrozada, llena de metralla, le atendimos en seguida. Nos contó que era traficante de armas, que se las vendía a los de Dómino, pero después de lo que habían hecho ya no podría vendérselas mas, nos rogó que lo dejásemos quedar, a cambio el nos suministraría cuantas armas quisiéramos. Aquí a parte de fabricar explosivos también entrena a gente para pelear cuerpo a cuerpo junto con black, (otro del equipo) y de vez en cuando les enseña a crear alguna pistola, granadas etc.
-Y no va a recibir ningún castigo por lo que hizo?
- No, no podemos condenarlo, es uno de los altos mandos y ellos no pueden ser condenados por sus actos, somos 8 altos mandos, Black, Ryu, Rim, Rock, Alec, Rico, Dimitry y yo. Esos ocho somos los fundadores de la resistencia y por lo tanto los altos mandos, las decisiones las discutíamos entre todos, lo cual generaba un tremendo revuelo, así que decidimos nombrar un líder, y yo fui el elegido.
Te presentaré al resto.
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