Un mundo dividido en dos, ricos o pobres, a los cuales solo usan como conejillos de indias o trabajadores, pero ya es hora de que las cosas cambien. Un rencuentro entre dos personas es lo que cambiara el curso de la historia. Tienen 100 razones para luchar, pero en que vando?
jueves, 31 de octubre de 2013
CAPITULO 27 - ¿Prisionero o traidor?
Y allí estábamos nosotros, después de haber caminado a duras penas por el bosque, después de haber perdido a Zoe... Entonces llegamos a mi antigua casa, la mansión se alzaba imponente en medio de la arboleda. Frente a ella evaluábamos por donde entrar. Escalofríos me recorrían el cuerpo, tenía miedo de no saber que hacer cuando estuviese dentro... Irme de allí fue fácil, pero el volver a entrar... Hacía sentirme como una traidora, iba a matar a alguien que me quería, y si no lo mataba iba a dejar que esa persona matase a mis amigos.
Íbamos a entrar por la parte trasera, donde había una puerta de la que yo aún tenía la llave.
Avanzamos sigilosamente, apuntando con las pistolas al vacío, siempre listos para el ataque.
Era una noche cálida y reinaba el silencio, solo se veía una luz encendida ya por las noches los criados se iban a dormir temprano, mientras mi padre se encerraba en su despacho a "ocuparse de sus asuntos". La parte trasera solo tenía una verja eléctrica que protegía la casa.
- ¿Que ha sido eso? - Preguntó rico. Nos paramos un momento para escuchar pero nada...
Avanzamos unos metros mas. Dar la vuelta a la casa se me estaba haciendo eterno... Se oyó un chasquido de ramas partiéndose. Todos nos giramos
-Joder, os lo dije... Quedaos aquí, voy a echar un vistazo.
Se acercó en silencio, sin nunca bajar su arma. Tras unos pasos desapareció al cruzar la esquina. Solo hubo silencio y mas tarde un grito.
Eché a correr apartando a Black y me encontré con Rico aún teniendo convulsiones por la electricidad. Me tapé la boca para evitar un grito, dejando caer mi pistola al suelo.
- Una pena, se acercó mas de lo debido a la alambrada... Vayámonos - Dijo Black frío como el mármol.
-No seas así - Le reprochó Ryu agarrando a Juliette por la cintura.
Me agaché para recoger mi arma, y vi que en su mano sostenía un trozo de camisa arrancado. Ellos podían pensar que era idiota, pero yo creía que no lo era tanto como para ir de cabeza a una verja eléctrica. Alguien tubo que empujarlo...
No lo dije, no quería preocupar mas a la gente. Así que llegamos a la puerta, abrí y subimos al piso superior sin ningún problema. La casa estaba llena de inmaculadas paredes blancas, las escaleras eran de cristal y había finísimas porcelanas decorando la estancia, las rosas blancas y rojas inundaban la entrada. Todo estaba tal y como lo recordaba...
Nos dividimos para buscarle. Me dirigí al despacho, abrí la puerta de una patada y...
-Arlet, que haces aquí?!?!?! - Estaba de pié charlando con mi padre, con las heridas cuidadas...
¿Era un traidor o era un prisionero?
lunes, 28 de octubre de 2013
CPITULO 26 - Un recuerdo latente
Black se acercó por la espalda, me puso la mano en el hombro mientras yo lloraba y me dijo un "lo siento" franco... A pesar de un ojo le hubiera sido arrancado, era el único que se había dado cuenta de la ausencia de Arlet a parte de mi, o por lo menos el único que había manifestado su preocupación...
-Lo siento de veras, pero tenemos que partir- Yo asentí con la cabeza, limpiándome las lágrimas, en mi interior quedaba una remota posibilidad de que siguiese vivo, pero viendo las heridas de los demás, sabiendo que había mas minas escondidas... Tenía que hacer serios esfuerzos para que no se disiparan de un momento a otro.
Era de noche y no queríamos volber a atravesar el jardín asi que decidimos ir a pié hasta la casa del presidente, quedaba relativamente cerca. Zoe y Ryu ayudaban a Juliette, que tenía el hombro destrozado, y Black explicaba los planes algo agobiado, ya que ahora el estaba al mando.
Pasamos unos 15 minutos andando, cada uno absorto en sus propios pensamientos, ya se veían las luces de la mansión presidencial, aquella que había sido mi hogar, cuando apareció un grupo de soldados armados, nos debían haber seguído, eran bastantes.
El primero en darse cuenta fué Rico, que se gró en un instante y disparó alcalzando al primer soldado con un tiro certero entre los ojos. Jugabamos con la ventaja de la oscuridad, Black luchaba cuerpo a cuerpo contra los soldados, arrancando metralletas de sus manos y disparando sin piedad, Rico tras el refujio de una roca disparaba haciendo que calleran uno a uno, yo me las arreglaba como podía, era bastante buena en un mano a mano, pero ellos llevaban pistolas y yo no, pero eso no me intimidaba, algún día tenía que morir, y si iba a ser ese yo estaba dispuesta. Luchaba con la rabia de una mujer despechada, acababan de matar al hombre que amaba y lo estaba pagando contra ellos.
Luchaba contra un soldado, alcanzándole a dar algún puñetazo, pero esquivaba la mayoría, yo me movía agil, esquivando su navaja, pero en un instante, sin ni si quiera darme cuenta, se hundió cerca de mi rodilla, no pude evitar exclamar un grito de dolor y llevarme la mano a la herida al sentír como penetraba mi piel. El soldado aprobechó este instante para darme un codazo en la nuca y hacer que callera de rodillas en el suelo, me agarró por el pelo y me mantuvo tirante.
-Va a ser una penamatar a una mujer tan valiente y guapa... - Dijo sonriente y orgulloso de su "gran" combate. Se sacó una pistola del pantalón y la posó en mi nuca, sentía el frío metal, la rodilla me ardía, me dolía demasiado, el suelo se llenaba de sangre poco a poco, oí el leve chasquido mientras quitaba el seguro y cerré los ojos esperándo oír el cañonazo final, traté de pensar en algo bonito, pero no podía, solo me preguntaba si iba a morir o no...
Entonces noté como aflojaba el peso de su arma sobre mi nuca, como soltaba algo mi pelo, abrí lentamente los ojos y vi a esa mujercita con cara de niña, clavando su espada en el costillar de mi atacante, me guiñó un ojo y me tendió la mano para levantarme, muchísimos soldados habían muerto, pero llegaban refuerzos... Echamos a andar, Zoe me ayudaba, pero Juliette iba demasiado despacio, el hombro se lo impedía, Ryu trataba de ayudarla, pero esto lo empeoraba, decía que nos fuéramos sin ella, pero nadie estaba dispuesto. Tropezó contra algo en el suelo y calló, daba pequeños gemidos y lloraba mientras se llevaba la mano al hombro herido. Un soldado se aproximaba, intentó tirarle un cuchillo, pero sus antes tiros certeros ahora no le alcanzaban mas lejos que sus pies... Zoe saltó en su defensa, haciendo tiempo para que Juliette se pudiera levantar con la ayuda de Ryu. Esa joven era valerosa, y repleta de coraje, manejaba las espadas como nadie lo hacía, incluso mejor que su maestro, las había convertido en extensiones de sus brazos, esquivaba puños, y las balas rebotaban al chocar contra sus armas... Corrió hacia un soldado, y lo atravesó clavándole la espada en el abdomen, pero el tenía una navaja que a su vez clavó a Zoe en el estómago, estaban clavados el uno en el otro, ella miró estupefacta a el cuchillo del soldado y a su cara, asustada se le saltaron las lágrimas "iros" dijo en un suspiro. El hombre trató de aferrarse a su cuello, pero ella soltó la espada cayendo hacia atrás, la mano del soldado le rozó la cara dejándole un rastro de sangre, se mantuvo en pié tambaleando por un instante, calló de rodillas y hacia delante en el suelo al lado de Zoe, que estaba tendida boca arriba "mirando las estrellas", algo que tanto le gustaba hacer...
Juliette luchaba por ir junto a ella contra los brazos de Ryu, Rico se maldecía por no haberla protegido y yo simplemente lloraba en silencio... Tuvimos que irnos, Zoe murió, no la volvimos a ver, pero en nuestra mente y corazones siempre vive su recuerdo, su sonrisa está latente en la nuestra.
-Lo siento de veras, pero tenemos que partir- Yo asentí con la cabeza, limpiándome las lágrimas, en mi interior quedaba una remota posibilidad de que siguiese vivo, pero viendo las heridas de los demás, sabiendo que había mas minas escondidas... Tenía que hacer serios esfuerzos para que no se disiparan de un momento a otro.
Era de noche y no queríamos volber a atravesar el jardín asi que decidimos ir a pié hasta la casa del presidente, quedaba relativamente cerca. Zoe y Ryu ayudaban a Juliette, que tenía el hombro destrozado, y Black explicaba los planes algo agobiado, ya que ahora el estaba al mando.
Pasamos unos 15 minutos andando, cada uno absorto en sus propios pensamientos, ya se veían las luces de la mansión presidencial, aquella que había sido mi hogar, cuando apareció un grupo de soldados armados, nos debían haber seguído, eran bastantes.
El primero en darse cuenta fué Rico, que se gró en un instante y disparó alcalzando al primer soldado con un tiro certero entre los ojos. Jugabamos con la ventaja de la oscuridad, Black luchaba cuerpo a cuerpo contra los soldados, arrancando metralletas de sus manos y disparando sin piedad, Rico tras el refujio de una roca disparaba haciendo que calleran uno a uno, yo me las arreglaba como podía, era bastante buena en un mano a mano, pero ellos llevaban pistolas y yo no, pero eso no me intimidaba, algún día tenía que morir, y si iba a ser ese yo estaba dispuesta. Luchaba con la rabia de una mujer despechada, acababan de matar al hombre que amaba y lo estaba pagando contra ellos.
Luchaba contra un soldado, alcanzándole a dar algún puñetazo, pero esquivaba la mayoría, yo me movía agil, esquivando su navaja, pero en un instante, sin ni si quiera darme cuenta, se hundió cerca de mi rodilla, no pude evitar exclamar un grito de dolor y llevarme la mano a la herida al sentír como penetraba mi piel. El soldado aprobechó este instante para darme un codazo en la nuca y hacer que callera de rodillas en el suelo, me agarró por el pelo y me mantuvo tirante.
-Va a ser una penamatar a una mujer tan valiente y guapa... - Dijo sonriente y orgulloso de su "gran" combate. Se sacó una pistola del pantalón y la posó en mi nuca, sentía el frío metal, la rodilla me ardía, me dolía demasiado, el suelo se llenaba de sangre poco a poco, oí el leve chasquido mientras quitaba el seguro y cerré los ojos esperándo oír el cañonazo final, traté de pensar en algo bonito, pero no podía, solo me preguntaba si iba a morir o no...
Entonces noté como aflojaba el peso de su arma sobre mi nuca, como soltaba algo mi pelo, abrí lentamente los ojos y vi a esa mujercita con cara de niña, clavando su espada en el costillar de mi atacante, me guiñó un ojo y me tendió la mano para levantarme, muchísimos soldados habían muerto, pero llegaban refuerzos... Echamos a andar, Zoe me ayudaba, pero Juliette iba demasiado despacio, el hombro se lo impedía, Ryu trataba de ayudarla, pero esto lo empeoraba, decía que nos fuéramos sin ella, pero nadie estaba dispuesto. Tropezó contra algo en el suelo y calló, daba pequeños gemidos y lloraba mientras se llevaba la mano al hombro herido. Un soldado se aproximaba, intentó tirarle un cuchillo, pero sus antes tiros certeros ahora no le alcanzaban mas lejos que sus pies... Zoe saltó en su defensa, haciendo tiempo para que Juliette se pudiera levantar con la ayuda de Ryu. Esa joven era valerosa, y repleta de coraje, manejaba las espadas como nadie lo hacía, incluso mejor que su maestro, las había convertido en extensiones de sus brazos, esquivaba puños, y las balas rebotaban al chocar contra sus armas... Corrió hacia un soldado, y lo atravesó clavándole la espada en el abdomen, pero el tenía una navaja que a su vez clavó a Zoe en el estómago, estaban clavados el uno en el otro, ella miró estupefacta a el cuchillo del soldado y a su cara, asustada se le saltaron las lágrimas "iros" dijo en un suspiro. El hombre trató de aferrarse a su cuello, pero ella soltó la espada cayendo hacia atrás, la mano del soldado le rozó la cara dejándole un rastro de sangre, se mantuvo en pié tambaleando por un instante, calló de rodillas y hacia delante en el suelo al lado de Zoe, que estaba tendida boca arriba "mirando las estrellas", algo que tanto le gustaba hacer...
Juliette luchaba por ir junto a ella contra los brazos de Ryu, Rico se maldecía por no haberla protegido y yo simplemente lloraba en silencio... Tuvimos que irnos, Zoe murió, no la volvimos a ver, pero en nuestra mente y corazones siempre vive su recuerdo, su sonrisa está latente en la nuestra.
domingo, 27 de octubre de 2013
CAPITULO 25 - Donde estás?
Estaba tirada en una esquina, esperando a que el mundo dejara de dar vueltas vertiginosamente, a recuperar mi oído...
Empezaba a recobrarlo cuando al entrar en la casa vi como Zoe gritaba y lloraba desconsolada, tirando todos los exuberantes jarrones de sus mesas, destrozando todo lo que encontraba a su paso, poseída por la rabia de que hubieran matado a alguien a quien siempre había querido arremetía contra todos y todo. Rico se mantenía cabizbajo, observando el espectáculo, cuando ya creyó que era suficiente, tiró el arma al suelo y se acercó a Zoe deteniéndola de romper otro mueble mas, la rodeó con el brazo por el estómago y evitó que avanzara, a pesar de sus gritos, lagrimas, puñetazos y patadas. La forzó a abrazarle, la apretó contra su pecho, y aun que ella arañaba su espalda y trataba de apartarlo, se acabó calmando lo abrazó tranquilizada. Le dio un beso en la mejilla
-Me dijo que cuidara de ti, siempre te ha querido mucho...
Zoe se apartó de el delicadamente, limpiándose las lágrimas algo mas serenada, no dijo nada sobre lo que le acababa de decir Rico, simplemente vino al rincón donde yo estaba sentada, apartó con el pié los trozos de jarrón roto que había en el suelo y se dejó caer a mi lado.
-Lo han matado... Y ese idiota ha huido... Te juro que lo encontraré, me encargaré yo misma de matarlo, de que pague por el daño que ha hecho.
Asentí con la cabeza, no podía hablar aún, me encontraba demasiado mal, pero que yo no le respondiera eso a ella no le importaba, es mas, creo que no tenía demasiado interés en que lo hiciera.
Pasadas varias horas ya me volvía a encontrar bien, Zoe se dedicaba a afilar sus espadas, bajo el ojo atento de Rico, así que decidí ir a buscar a Arlet. Avanzaba por la casa, abriendo puertas desesperada, con los nervios a flor de piel, todo era un desastre. Black con un parche, a Ryu cuidando de Juliette, Zoe destrozando la casa, Rico en un mundo a parte con mirada asesina... Pero por que no estaba Arlet?
Intentaba encontrar excusas, pero la verdad es que no encontraba ninguna excepto su muerte... Si el dueño de la casa no estaba seguramente era que ya estaban advertidos sobre nuestras intenciones, nadie hubiera enterrado minas bajo su jardín si pensase volver allí... Si mis suposiciones eran verdad, no lo se, pero Arlet no estaba y eso me llegaba para desesperarme. Golpeé la pared con los dos puños y me quedé con ellos y la cabeza apoyados, las lágrimas recorrían mi rostro, la rabia me corroía por dentro, lloraba histericamente, tratando de hacerlo en silencio, pero no podía conseguirlo. NO sabía por que había aceptado aquella locura, un viaje hacia mi muerte y hacia la de los demás tambien
Empezaba a recobrarlo cuando al entrar en la casa vi como Zoe gritaba y lloraba desconsolada, tirando todos los exuberantes jarrones de sus mesas, destrozando todo lo que encontraba a su paso, poseída por la rabia de que hubieran matado a alguien a quien siempre había querido arremetía contra todos y todo. Rico se mantenía cabizbajo, observando el espectáculo, cuando ya creyó que era suficiente, tiró el arma al suelo y se acercó a Zoe deteniéndola de romper otro mueble mas, la rodeó con el brazo por el estómago y evitó que avanzara, a pesar de sus gritos, lagrimas, puñetazos y patadas. La forzó a abrazarle, la apretó contra su pecho, y aun que ella arañaba su espalda y trataba de apartarlo, se acabó calmando lo abrazó tranquilizada. Le dio un beso en la mejilla
-Me dijo que cuidara de ti, siempre te ha querido mucho...
Zoe se apartó de el delicadamente, limpiándose las lágrimas algo mas serenada, no dijo nada sobre lo que le acababa de decir Rico, simplemente vino al rincón donde yo estaba sentada, apartó con el pié los trozos de jarrón roto que había en el suelo y se dejó caer a mi lado.
-Lo han matado... Y ese idiota ha huido... Te juro que lo encontraré, me encargaré yo misma de matarlo, de que pague por el daño que ha hecho.
Asentí con la cabeza, no podía hablar aún, me encontraba demasiado mal, pero que yo no le respondiera eso a ella no le importaba, es mas, creo que no tenía demasiado interés en que lo hiciera.
Pasadas varias horas ya me volvía a encontrar bien, Zoe se dedicaba a afilar sus espadas, bajo el ojo atento de Rico, así que decidí ir a buscar a Arlet. Avanzaba por la casa, abriendo puertas desesperada, con los nervios a flor de piel, todo era un desastre. Black con un parche, a Ryu cuidando de Juliette, Zoe destrozando la casa, Rico en un mundo a parte con mirada asesina... Pero por que no estaba Arlet?
Intentaba encontrar excusas, pero la verdad es que no encontraba ninguna excepto su muerte... Si el dueño de la casa no estaba seguramente era que ya estaban advertidos sobre nuestras intenciones, nadie hubiera enterrado minas bajo su jardín si pensase volver allí... Si mis suposiciones eran verdad, no lo se, pero Arlet no estaba y eso me llegaba para desesperarme. Golpeé la pared con los dos puños y me quedé con ellos y la cabeza apoyados, las lágrimas recorrían mi rostro, la rabia me corroía por dentro, lloraba histericamente, tratando de hacerlo en silencio, pero no podía conseguirlo. NO sabía por que había aceptado aquella locura, un viaje hacia mi muerte y hacia la de los demás tambien
martes, 22 de octubre de 2013
CAPITULO 24 - Explosión
Llegamos a la siguiente casa, la del ministro de defensa y tecnología. Tenía una simple valla que nos llegaba por la cintura o un poco mas, no había nadie en el jardín y tampoco en los alrededores, así que pudimos entrar por delante y no por la puerta trasera como solíamos hacer.
Alec saltó la valla, mientras los demás estábamos entrando por la verja, el ya estaba a unos metros de la casa cuando de repente BOUM! una mina estalló bajo sus pies, vi como se le volaba una pierna por completo y parte de la otra, caí al suelo, todos caímos, Arlet trató de aproximarse a mi, pero lo hizo en vano, nos separaban unos metros. Pasé un instante aturdida, no oía nada, solo un agudo pitido, la cabeza me daba vueltas, me lloraban los ojos, no podía sostenerme en pie, el mundo giraba demasiado rápido para mi...
A Juliette se la había clavado una especie de barra de hierro en el hombro que la tenía prendida al suelo, la miraba horrorizada entre gritos de dolor y de espanto, trataba de quitársela con la otra mano, pero no lo conseguía, Ryu se aproximó a ella y le hizo a Zoe un gesto para que fuera allí, ella no estaba en demasiadas malas condiciones, tenía rasguños y algunas heridas pero nada tan gravecomo lo de su hermana, veía que hablaban entre ellos pero no podía escuchar, solo estaba ese molesto pitido atronando en mi cabeza. Zoe la aguantaba por un hombro para que no se moviera y Ryu arrancó de un tirón lo que tenía clavado, era enorme y estaba lleno de sangre, lo cual me mareó aún mas si cabe, Juliette seguía retorciéndose de dolor, ya no parecía aquella mujer fría y calculadora, si no una niña indefensa a la que acabaran de torturar.
Por otro lado estaba Alec, Rico se enderezó y fue corriendo hasta el, al cual le lagrimeaban los ojos, y arañaba el suelo, pero sufría en silencio, sin gritos ni lamentos. Le dirigió unas palabras a su amigo, el cual sacó un cigarrillo de la chaqueta de Alec, lo encendió y se lo metió en la boca, el le dirigió una forzada sonrisa de agradecimiento, acto seguido lo agarró por la camiseta y con cara de súplica le dijo algo que parecía ser importante, Rico asintió, cogió su pistola y le disparó tres veces, acabó con su agonía de una bala entre los ojos.
Pero a mi lo que realmente me interesaba era Arlet, donde estaba? que le había pasado? estaría herido? estaría muerto? Me aterraba pensar en esto, así que traté de apartar esos pensamientos de mi mente. La gente entraba a la casa, Juliette ayudada por Zoe y Ryu, Rico entre lágrimas... Pero yo seguía tirada en el suelo, luchando por levantarme y no volver a caer, Black comenzó a gritarme algo desde la puerta, a hacerme ademanes para que entrase. Comencé a hacer esfuerzos cada vez más grandes para ponerme de pie, cuando lo conseguía avanzaba a trompicones, cayendo y teniendo que apoyarme en manos y pies para avanzar, la vista se me nublaba, todo daba vueltas, no podía oír nada, y la cabeza me estaba a punto de estallar. Ya estaba entrando cuando hubo otra explosión que me hizo caer y revolverme en el suelo de dolor, me explotaban los oídos. Todo salió disparado por los aires, un trozo de madera algo mas grande que una astilla se le clavó en el ojo a Black, me dio tanto asco que no pude evitar vomitar, a pesar de todo yo seguía en el umbral de la puerta tratando de encontrar a Arlet... Black me arrastró hacia dentro, me tiró en el suelo y se tapó el ojo, me comportaba como una idiota, como una borracha, me temblaba el cuerpo entero, me caía por los pasillos y no atendía a sus gritos. Pero me daba igual por que lo único que me torturaba mas que los dolores que estaba padeciendo era la pregunta de:
¿Donde estaba y que le había pasado a Arlet?
Alec saltó la valla, mientras los demás estábamos entrando por la verja, el ya estaba a unos metros de la casa cuando de repente BOUM! una mina estalló bajo sus pies, vi como se le volaba una pierna por completo y parte de la otra, caí al suelo, todos caímos, Arlet trató de aproximarse a mi, pero lo hizo en vano, nos separaban unos metros. Pasé un instante aturdida, no oía nada, solo un agudo pitido, la cabeza me daba vueltas, me lloraban los ojos, no podía sostenerme en pie, el mundo giraba demasiado rápido para mi...
A Juliette se la había clavado una especie de barra de hierro en el hombro que la tenía prendida al suelo, la miraba horrorizada entre gritos de dolor y de espanto, trataba de quitársela con la otra mano, pero no lo conseguía, Ryu se aproximó a ella y le hizo a Zoe un gesto para que fuera allí, ella no estaba en demasiadas malas condiciones, tenía rasguños y algunas heridas pero nada tan gravecomo lo de su hermana, veía que hablaban entre ellos pero no podía escuchar, solo estaba ese molesto pitido atronando en mi cabeza. Zoe la aguantaba por un hombro para que no se moviera y Ryu arrancó de un tirón lo que tenía clavado, era enorme y estaba lleno de sangre, lo cual me mareó aún mas si cabe, Juliette seguía retorciéndose de dolor, ya no parecía aquella mujer fría y calculadora, si no una niña indefensa a la que acabaran de torturar.
Por otro lado estaba Alec, Rico se enderezó y fue corriendo hasta el, al cual le lagrimeaban los ojos, y arañaba el suelo, pero sufría en silencio, sin gritos ni lamentos. Le dirigió unas palabras a su amigo, el cual sacó un cigarrillo de la chaqueta de Alec, lo encendió y se lo metió en la boca, el le dirigió una forzada sonrisa de agradecimiento, acto seguido lo agarró por la camiseta y con cara de súplica le dijo algo que parecía ser importante, Rico asintió, cogió su pistola y le disparó tres veces, acabó con su agonía de una bala entre los ojos.
Pero a mi lo que realmente me interesaba era Arlet, donde estaba? que le había pasado? estaría herido? estaría muerto? Me aterraba pensar en esto, así que traté de apartar esos pensamientos de mi mente. La gente entraba a la casa, Juliette ayudada por Zoe y Ryu, Rico entre lágrimas... Pero yo seguía tirada en el suelo, luchando por levantarme y no volver a caer, Black comenzó a gritarme algo desde la puerta, a hacerme ademanes para que entrase. Comencé a hacer esfuerzos cada vez más grandes para ponerme de pie, cuando lo conseguía avanzaba a trompicones, cayendo y teniendo que apoyarme en manos y pies para avanzar, la vista se me nublaba, todo daba vueltas, no podía oír nada, y la cabeza me estaba a punto de estallar. Ya estaba entrando cuando hubo otra explosión que me hizo caer y revolverme en el suelo de dolor, me explotaban los oídos. Todo salió disparado por los aires, un trozo de madera algo mas grande que una astilla se le clavó en el ojo a Black, me dio tanto asco que no pude evitar vomitar, a pesar de todo yo seguía en el umbral de la puerta tratando de encontrar a Arlet... Black me arrastró hacia dentro, me tiró en el suelo y se tapó el ojo, me comportaba como una idiota, como una borracha, me temblaba el cuerpo entero, me caía por los pasillos y no atendía a sus gritos. Pero me daba igual por que lo único que me torturaba mas que los dolores que estaba padeciendo era la pregunta de:
¿Donde estaba y que le había pasado a Arlet?
domingo, 20 de octubre de 2013
CAPITULO 23 - Todo acaba bien...
Me desperté a su lado tirada en la cama, el me aferraba con sus brazos y yo a la esperanza de que todos los días fueran así. Nos levantamos y vestimos con nuestra ropa habitual de, Arlet andaba descalzo y sin camiseta por el pasillo cuando Sarah lo atravesó corriendo, el la alcanzó al instante y la subió hasta sus hombros.
-A donde vas tu enana? - Le preguntó de buen humor, sosteniéndola en el aire.
-Tengo hambre... - Se limitó a decir la pequeña.
En ese instante paseaba Alec por por la planta baja con un cigarrillo en la oreja.
-Alec, dale algo de comer a la niña
-Está bene
Sarah bajó corriendo escaleras a bajo. Yo estaba apoyada en el marco de la puerta de brazos cruzados y sonriente cuando Arlet se me acercó y me agarró de la cintura.
-Que vamos a hacer con ella? Nos daría fácilmente las claves de acceso si la torturásemos delante de el... Pero no puedo hacer eso.
-No hace falta que lo hagas.
Black cogió a la niña y la introdujo en la sala del interrogatorio, el coronel estaba dormido sobre la mesa, tenía los ojos hinchados, contusiones por todas partes y sangre seca en la nariz. En cuanto lo vió, Sarah se liberó del brazo de sus captores y corrió hacia el gritando "papá". El hombre esbozó una sonrisilla y le acarició dulcemente mientras su hija lloraba desconsoladamente. Black los separó brusco.
-No le hagan nada, a ella no por favor - A mi aquel hombre me daba pena pero parecía que al resto no. Allí estábamos todos menos Zoe y Juliette.
-Si no nos dice las claves tendremos que matarla - Dijo Black impasible
-No lo haréis.
Alec estaba detrás de la niña agarrándola por un hombro para evitar que se moviera, Black sacó su pistola y disparó a Sarah en la parte del abdomen, ella calló inconsciente en el suelo. Yo estube a punto de gritar horrorizada, cuando Rico me tapó la boca y me presionó contra el. Acababan de matar a una niña inocente...
-NO grites, no grites - Me repetía apurado a el oído mientras el padre de la criatura gritaba desdichado- Se va a pensar que esto nos afecta, va a pensar que somos débiles.
-Maldita sea acabais de matar a una niña, y no os afecta?
-No somos monstruos - Me decía al oído y agarrándome del brazo tenso - Ah sido tan solo una rozadura en la cintura, se desmayó por que Alec le ah inyectado un somnífero a la señal de Black, justo antes del disparo...
Le aparté de un empujón, me podían haver avisado antes de hacerlo... Sacaron el cuerpo de la sala, era mi turno de vigilancia, y ayí estaba yo, viendo llorar a un hombre por la muerte de su hija que sus raptores habían matado pero que en realidad no estaba muerta...
Pasó una media hora que se me hizo eterna, pasaba el tiempo conmigo apoyada en la pared, de brazos cruzados y oyendo los sollozos de aquel hombre, el estaba con la cara de lado apoyada en la mesa, cuando con la yema del dedo empezó a escribir algo en la mesa, me acerqué intrigada y me apoyé frente a el. Me dí cuenta de lo que estaba haciendo, rápidamente le traje papel y bolígrafo.
Estaba escribiendo los códigos! Se los había aprendido de memoria, por eso no los encontramos por mucho que buscamos.
-Ya no tengo a nadie por quien luchar - Dijo entregándomelos
-Lo siento...
Subí arriba, y encontré a la niña con el abdomen vendado mientras Zoe le contaba un cuento sentada a los pies de su cama.
-Ya los tengo - Dije mostrando el papel.
-Tengo que irme - Dijo Zoe mientras le besaba en la frente
-Cuéntame el final...
-Todo acaba bien preciosa, todo acaba bien... - Le dijo en bajito y con lágrimas en los ojos mientras le acariciaba suavemente el pelo.
En seguida nos marchamos, dejamos a Sarah en cama y al padre en la sala de interrogatorios, ya se las arreglaría para salir.
-A donde vas tu enana? - Le preguntó de buen humor, sosteniéndola en el aire.
-Tengo hambre... - Se limitó a decir la pequeña.
En ese instante paseaba Alec por por la planta baja con un cigarrillo en la oreja.
-Alec, dale algo de comer a la niña
-Está bene
Sarah bajó corriendo escaleras a bajo. Yo estaba apoyada en el marco de la puerta de brazos cruzados y sonriente cuando Arlet se me acercó y me agarró de la cintura.
-Que vamos a hacer con ella? Nos daría fácilmente las claves de acceso si la torturásemos delante de el... Pero no puedo hacer eso.
-No hace falta que lo hagas.
Black cogió a la niña y la introdujo en la sala del interrogatorio, el coronel estaba dormido sobre la mesa, tenía los ojos hinchados, contusiones por todas partes y sangre seca en la nariz. En cuanto lo vió, Sarah se liberó del brazo de sus captores y corrió hacia el gritando "papá". El hombre esbozó una sonrisilla y le acarició dulcemente mientras su hija lloraba desconsoladamente. Black los separó brusco.
-No le hagan nada, a ella no por favor - A mi aquel hombre me daba pena pero parecía que al resto no. Allí estábamos todos menos Zoe y Juliette.
-Si no nos dice las claves tendremos que matarla - Dijo Black impasible
-No lo haréis.
Alec estaba detrás de la niña agarrándola por un hombro para evitar que se moviera, Black sacó su pistola y disparó a Sarah en la parte del abdomen, ella calló inconsciente en el suelo. Yo estube a punto de gritar horrorizada, cuando Rico me tapó la boca y me presionó contra el. Acababan de matar a una niña inocente...
-NO grites, no grites - Me repetía apurado a el oído mientras el padre de la criatura gritaba desdichado- Se va a pensar que esto nos afecta, va a pensar que somos débiles.
-Maldita sea acabais de matar a una niña, y no os afecta?
-No somos monstruos - Me decía al oído y agarrándome del brazo tenso - Ah sido tan solo una rozadura en la cintura, se desmayó por que Alec le ah inyectado un somnífero a la señal de Black, justo antes del disparo...
Le aparté de un empujón, me podían haver avisado antes de hacerlo... Sacaron el cuerpo de la sala, era mi turno de vigilancia, y ayí estaba yo, viendo llorar a un hombre por la muerte de su hija que sus raptores habían matado pero que en realidad no estaba muerta...
Pasó una media hora que se me hizo eterna, pasaba el tiempo conmigo apoyada en la pared, de brazos cruzados y oyendo los sollozos de aquel hombre, el estaba con la cara de lado apoyada en la mesa, cuando con la yema del dedo empezó a escribir algo en la mesa, me acerqué intrigada y me apoyé frente a el. Me dí cuenta de lo que estaba haciendo, rápidamente le traje papel y bolígrafo.
Estaba escribiendo los códigos! Se los había aprendido de memoria, por eso no los encontramos por mucho que buscamos.
-Ya no tengo a nadie por quien luchar - Dijo entregándomelos
-Lo siento...
Subí arriba, y encontré a la niña con el abdomen vendado mientras Zoe le contaba un cuento sentada a los pies de su cama.
-Ya los tengo - Dije mostrando el papel.
-Tengo que irme - Dijo Zoe mientras le besaba en la frente
-Cuéntame el final...
-Todo acaba bien preciosa, todo acaba bien... - Le dijo en bajito y con lágrimas en los ojos mientras le acariciaba suavemente el pelo.
En seguida nos marchamos, dejamos a Sarah en cama y al padre en la sala de interrogatorios, ya se las arreglaría para salir.
jueves, 17 de octubre de 2013
CAPITULO 22 - To Love You More
Fue la tontería mas grande que hice en mi vida, pero la volvería a hacer...
Entramos en la casa dando gritos anunciando que nos casábamos, algunos nos miraban divertidos, nos felicitaban o nos miraban como tratando de indagar si estábamos borrachos o no.
Alec se lo tomó muy a pecho, el había sido monaguillo y según eso le daba la suficiente autoridad para declararnos marido y mujer... Pillo en mano comenzó a dar ordenes y mover floreros, telas y toda clase de objetos que ayudasen a crear un altar medianamente decente. Zoe le ayudaba afanada, a veces discutían entre ellos por donde colocar una cosa u otra. Rico trataba de preparar una especie de pastel nupcial y el resto no se lo tomaban demasiado en serio. Black iba a ser el padrino, aunque a regaña dientes, y Juliette la que me acompañaría al "altar".
-Bueno pues tendremos que conseguirte un vestido - Me dijo con una sonrisa y su habitual tono cálido con acento algo afrancesado.
Evidentemente el coronel no tenía vestidos, así que nos apañamos con una sábana blanca, me envolvió en ella como si fuera un vestido palabra de honor, me hizo un hermoso lazo en la espalda y me recogió el pelo en un moño decorado con rosas rojas y algunas florecillas blancas, me quitó delicadamente los botines negros que llevaba y me dio algo de brillo en los labios. Me miré al espejo, lo que llevaba era tan solo una sábana y unas cuantas flores, pero estaba mas bella que nunca, mi pelo marrón y las flores rojas contrastaban con mis enormes ojos azul verdoso, se me derramó una lágrima ante el momentáneo pensamiento de que puede que fuera mi último día junto a el, pero rápidamente recuperé mi sonrisa habitual.http://www.youtube.com/watch?v=SMRs61AOduE
Recorrí el pasillo nerviosa, con un ramo hecho de rosas rojas, vi un arco lleno de flores debajo de el cual esperaba Alec vestido con un traje que le quedaba flojo, vi a Arlet junto con Black, estaban impresionantes con su pajarita, con el pelo apartado de la cara. Había una alfombra blanca que conducía hasta el altar, a la derecha estaban los invitados sentados, es decir Ryu, Rico y Zoe. De un gramófono antiquísimo sonaba una canción de una tal Celine Dion, llamada To love you more, era preciosa.... Juliette y black se retiraron, dejándonos a Arlet y a mi mirándonos a los ojos húmedos, sonriendo tímidamente, cogidos de la mano... Ya no me acuerdo de que dijo Alec en el discurso, el tiempo ha borrado esos recuerdos, pero lo que si recuerdo es nuestra respuesta a la pregunta de si prometíamos amarnos para siempre... Un rotundo SI
Entramos en la casa dando gritos anunciando que nos casábamos, algunos nos miraban divertidos, nos felicitaban o nos miraban como tratando de indagar si estábamos borrachos o no.
Alec se lo tomó muy a pecho, el había sido monaguillo y según eso le daba la suficiente autoridad para declararnos marido y mujer... Pillo en mano comenzó a dar ordenes y mover floreros, telas y toda clase de objetos que ayudasen a crear un altar medianamente decente. Zoe le ayudaba afanada, a veces discutían entre ellos por donde colocar una cosa u otra. Rico trataba de preparar una especie de pastel nupcial y el resto no se lo tomaban demasiado en serio. Black iba a ser el padrino, aunque a regaña dientes, y Juliette la que me acompañaría al "altar".
-Bueno pues tendremos que conseguirte un vestido - Me dijo con una sonrisa y su habitual tono cálido con acento algo afrancesado.
Evidentemente el coronel no tenía vestidos, así que nos apañamos con una sábana blanca, me envolvió en ella como si fuera un vestido palabra de honor, me hizo un hermoso lazo en la espalda y me recogió el pelo en un moño decorado con rosas rojas y algunas florecillas blancas, me quitó delicadamente los botines negros que llevaba y me dio algo de brillo en los labios. Me miré al espejo, lo que llevaba era tan solo una sábana y unas cuantas flores, pero estaba mas bella que nunca, mi pelo marrón y las flores rojas contrastaban con mis enormes ojos azul verdoso, se me derramó una lágrima ante el momentáneo pensamiento de que puede que fuera mi último día junto a el, pero rápidamente recuperé mi sonrisa habitual.http://www.youtube.com/watch?v=SMRs61AOduE
Recorrí el pasillo nerviosa, con un ramo hecho de rosas rojas, vi un arco lleno de flores debajo de el cual esperaba Alec vestido con un traje que le quedaba flojo, vi a Arlet junto con Black, estaban impresionantes con su pajarita, con el pelo apartado de la cara. Había una alfombra blanca que conducía hasta el altar, a la derecha estaban los invitados sentados, es decir Ryu, Rico y Zoe. De un gramófono antiquísimo sonaba una canción de una tal Celine Dion, llamada To love you more, era preciosa.... Juliette y black se retiraron, dejándonos a Arlet y a mi mirándonos a los ojos húmedos, sonriendo tímidamente, cogidos de la mano... Ya no me acuerdo de que dijo Alec en el discurso, el tiempo ha borrado esos recuerdos, pero lo que si recuerdo es nuestra respuesta a la pregunta de si prometíamos amarnos para siempre... Un rotundo SI
miércoles, 16 de octubre de 2013
CAPITULO 21 - Atardecer...
Estaba atardeciendo y Arlet jugaba al baloncesto en una pequeña cancha que había en la parte trasera de la casa cuando yo llegué, me acerqué por atrás en silencio, pero se decantó de que me estaba acercando.
-Una niña... - Dijo mientras encestaba una canasta - Es su hija Sofi, que vamos a hacer?
-Pues por el momento olvidarlo - Dije tratando de cogerle el balón, pero esquivaba todas las veces que lo intentaba, me esquivaba como si supiera cada movimiento que iba a hacer.
-No en serio, que vamos a hacer...
-Olvidarte de eso por un día y sonreír, quitar esa cara de amargado!!! - Dije agarrándolo por la cara y apartándole el pelo sudado hacia atrás. Me abrazó sonriéndome tímidamente.
-Un partidito? - Me dijo mirándome juguetón
Me pasó la pelota y empezamos a jugar, metí un tanto, pero no más, me esquivaba una y otra vez metiendo canastas, riéndose de mi travieso. Empezó a botar la pelota en frente mía con una sonrisa pícara, me abalancé hacia la pelota, pero la soltó y me agarró, yo traté de huir mientras me reía, pero me volvió a agarrar abrazándome pegando mi espalda a su pecho. Los dos nos reíamos como dos jóvenes enamorados. Me di la vuelta y le besé, me empezó a besar frenéticamente y a tratar de quitarme la camiseta.
-No, para - Dije mientras bajaba la camiseta y le apartaba las manos.
-Por que? Que dices?
-Que no, que no, para ya...
-Habeeer explícame por que - Dijo acariciándome mientras yo miraba para bajo o para los lados tratando de evitar su mirada.
-Te parecerá una tontería, pero yo no lo voy a hacer hasta estar casada...
-Que dices?
-Lo que oyes jajajjaja
-Bueno vale, no te rías de mi.
-No me río de ti, pero no lo haré hasta casarme...
-Pues entonces habrá que planificar una boda... - Sonreía como nunca lo vi hacer.
-No me lo has pedido bien... - Dije reprimiendo una sonrisilla.
-Espera un momento - Entró en la casa corriendo y riéndose a la vez.
Me quedé de brazos cruzados en la cancha un rato hasta que lo vi volver. Aminoró el paso algo fatigado, se arrodilló ante mi, sacó un anillo de princesas que supongo que sería de Sarah.
-Sofía, me harías el honor... Querrías... Querrías casarte conmigo? - Estaba algo serio, sonriendo a ratos, se le veía tenso. - Bueno contéstame no?
Veía un precioso atardecer, con el chico que siempre había amado arrodillado frente a mí, sonriendo como cuando éramos niños...
-SI, claro que si - Dije sellando mi amor con un beso que me pareció eterno
-Una niña... - Dijo mientras encestaba una canasta - Es su hija Sofi, que vamos a hacer?
-Pues por el momento olvidarlo - Dije tratando de cogerle el balón, pero esquivaba todas las veces que lo intentaba, me esquivaba como si supiera cada movimiento que iba a hacer.
-No en serio, que vamos a hacer...
-Olvidarte de eso por un día y sonreír, quitar esa cara de amargado!!! - Dije agarrándolo por la cara y apartándole el pelo sudado hacia atrás. Me abrazó sonriéndome tímidamente.
-Un partidito? - Me dijo mirándome juguetón
Me pasó la pelota y empezamos a jugar, metí un tanto, pero no más, me esquivaba una y otra vez metiendo canastas, riéndose de mi travieso. Empezó a botar la pelota en frente mía con una sonrisa pícara, me abalancé hacia la pelota, pero la soltó y me agarró, yo traté de huir mientras me reía, pero me volvió a agarrar abrazándome pegando mi espalda a su pecho. Los dos nos reíamos como dos jóvenes enamorados. Me di la vuelta y le besé, me empezó a besar frenéticamente y a tratar de quitarme la camiseta.
-No, para - Dije mientras bajaba la camiseta y le apartaba las manos.
-Por que? Que dices?
-Que no, que no, para ya...
-Habeeer explícame por que - Dijo acariciándome mientras yo miraba para bajo o para los lados tratando de evitar su mirada.
-Te parecerá una tontería, pero yo no lo voy a hacer hasta estar casada...
-Que dices?
-Lo que oyes jajajjaja
-Bueno vale, no te rías de mi.
-No me río de ti, pero no lo haré hasta casarme...
-Pues entonces habrá que planificar una boda... - Sonreía como nunca lo vi hacer.
-No me lo has pedido bien... - Dije reprimiendo una sonrisilla.
-Espera un momento - Entró en la casa corriendo y riéndose a la vez.
Me quedé de brazos cruzados en la cancha un rato hasta que lo vi volver. Aminoró el paso algo fatigado, se arrodilló ante mi, sacó un anillo de princesas que supongo que sería de Sarah.
-Sofía, me harías el honor... Querrías... Querrías casarte conmigo? - Estaba algo serio, sonriendo a ratos, se le veía tenso. - Bueno contéstame no?
Veía un precioso atardecer, con el chico que siempre había amado arrodillado frente a mí, sonriendo como cuando éramos niños...
-SI, claro que si - Dije sellando mi amor con un beso que me pareció eterno
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